¿Qué hacer ante la Violencia Sexual?

Existen varias formas de ejercer violencia contra una persona, no sólo física sino también psicológica. En los núcleos familiares cualquier tipo de violencia tiene repercusión en el desarrollo de los individuos.

Todas las formas de agresión sexual infantil, sobre adolescentes o en personas adultas atentan contra los derechos sexuales y reproductivos de quien lo está viviendo y pueden constituir, dependiendo de las legislaciones vigentes, delitos graves tales como: hostigamiento sexual, privación ilegal de la libertad con fines sexuales o de lucro, corrupción de menores, pornografía infantil, abuso sexual, incesto, violación, entre otros.

De acuerdo a Masters y Johnson (1985), el tipo e intensidad de las alteraciones que presentan las personas agredidas sexualmente, dependen de varios factores:

  • El tiempo transcurrido a partir del ataque (minutos, días, meses o años).
  • La edad de la persona.
  • Su educación y su posición social.
  • Su estructura de personalidad.
  • Las razones por las que ha guardado silencio o se ha decidido a hablar.
  • El número de veces que se cometió la agresión.
  • El número de personas que la cometieron.
  • La relación entre el agresor y la persona agredida.

Las manifestaciones emocionales y psicológicas de una violación pueden ser: inquietud incontrolable por no saber qué hacer ni qué pensar la respecto, impotencia, ansiedad y coraje; al mismo tiempo, las personas agredidas se culpan del hecho y muestran un pánico indescriptible. Todo esto originará posteriormente sentimientos de frustración, angustia, devaluación y descontrol del principio de realidad.

Identificación de algunos signos de violencia

Cuando un niño/a o adolescente está siento abusado sexualmente, cambia muchas de sus formas de comportarse o sentirse, y pueden fácilmente confundirse con períodos o etapas que estén viviendo.

Pueden identificarse algunos signos de violencia sexual según los siguientes síntomas:

En preescolar: somatización, regresiones, sexualización de la conducta.

Entre los 6 y 12 años: baja autoestima, problemas escolares o de sueño, reacciones psicosomáticas, sexualización de conductas.

Adolescentes: depresión, embarazo, aislamiento, deseos de venganza, agresividad, intentos de suicidio.

Edad adulta: negación de la agresión por años, recuerdos por la huellas corporales, evocación de la agresión por la percepción de ciertos olores o sonidos, cambios de humor, sentimientos de rabia, deseos de venganza y/o de suicidio.

La siguiente lista muestra los signos y síntomas físicos y psicoemocionales observables en una persona agredida sexualmente, durante la infancia o la adolescencia (López, 1999; AAPIA, 2000):

Signos y síntomas frecuentes en personas agredidas sexualmente:

  • Masturbación compulsiva.
  • Persistente juegos sexuales que no se realizan con anterioridad.
  • Moretones en diversas partes del cuerpo.
  • Evidencia de dolor en diversas partes del cuerpo.
  • Evidencia de dolor al caminar o sentarse.
  • Picazón u olor penetrante en los genitales del menor, como referencia de la actividad sexual.
  • Obsesión o interés poco usual, o continuamente evitarlo, sobre todo aquello de naturaleza sexual.
  • Problemas con el sueño o pesadillas.
  • Depresión o aislamiento de sus amigos y su familia.
  • Comportamiento “seductor”.
  • Decir que tiene el cuerpo sucio o dañado, o tener miedo de que haya algo malo en sus genitales.
  • Negarse a ir a la escuela.
  • Evidencia de abusos o molestias sexuales en sus dibujos, juegos o fantasías.
  • Agresividad rara o poco común.
  • Comportamiento suicida.

Prevención de la violencia sexual

Entre las mejores medidas de prevención se encuentra la instrumentación de programas de educación para la sexualidad integral a todos los niveles.

Los padres y madres de familia deben participar en estos programas, ya que muchas de las medidas preventivas puede enseñarse desde temprana edad en el propio seno familiar.

Padres y madres de familia

Los padres y madres pueden impedir o disminuir la oportunidad del abuso sexual tomando las siguientes precauciones:

  1. Estimulando y colaborando con los programas de la escuela o fuera de la escuela para la prevención de este flagelo.
  2. Diciéndole a los y las adolescentes, por ejemplo: “si alguien trata de tocarte el cuerpo y de hacerte cosas que te hagan sentir raro, debes decir siempre que no a esa persona, y luego venir a contármelo enseguida”.
  3. Enseñándoles a los y las adolescentes que el respeto a los mayores no quiere decir que tienen que obedecer ciegamente a las personas adultas y a las figuras de autoridad. Por ejemplo, no debe decirles: “siempre tienes que hacer todo lo que la maestra o el que te cuida te mande hacer”.
  4. Manteniendo constante comunicación con sus hijos e hijas.

Responsables del proceso de educación para la sexualidad

Es de especial importancia que los y las educadores/as, reconozcan la importancia de tomar cartas en el asunto y adopten acciones definidas para prevenir y atender la violencia y abuso sexual en los ámbitos escolarizados y no escolarizados.

Al respecto, destacamos que el especialista Shakeshaft señala cuatro características comunes de los ámbitos educativos en los que el abuso sexual raramente ocurre:

  1. “Seleccionan cuidadosamente a sus empleados /as prospectivos y revisan las referencias de los mismos.
  2. Tienen políticas fuertes y claras en contra del acoso (y el abuso) sexual.
  3. Educan a estudiantes y al personal sobre el acoso sexual, las políticas del distrito en ese sentido y qué hacer si detectan acoso (y/o abuso).
  4. El personal de las escuelas en dichos distritos conoce los signos del posible abuso y lo denuncian cuando los observan. Las denuncias son tomadas en serio con consecuencias directas y consistentes contra los abusadores”.

Autor entrada: Irene Indriago Castillo

Presidenta de PROSALUD ACSFL Conductora del Programa Radial Online “Espacios de Sexualidad” Coach Organizacional Internacional Psicóloga Clínica y Cognitiva (UCV- UCAB) Más de 20 años en la promoción de la Salud Sexual y Reproductiva Conferencista, Facilitadora y Creadora de Programas de Educación Sexual Para conocer más de Espacios de Sexualidad: Escúchanos por www.prosalud.org.ve o directo en: http://bit.ly/IllxsA Síguenos en Facebook: Espacios de Sexualidad y en Twitter; @essexualidad y @ireindriagoc

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