Alimentación en el Niño con Diarrea Aguda

La alimentación en un niño que está presentando un proceso diarreico ha sido siempre un dilema para las madres, ya que por mucho tiempo, se han difundido mitos y creencias que confunden, como por ejemplo el ayuno prolongado o el uso de dietas que restringen una gran cantidad de alimentos.

Debemos comenzar por informar a las madres que la diarrea aguda es aquella que dura menos de 7 días, con un promedio de 5 a 7 y que por lo general es viral y auto limitada. Durante la actividad diarreica, el niño tiene pérdidas importantes, tanto por las evacuaciones como por los vómitos, lo que produce un balance negativo de nutrientes y el niño baja de peso.

El objetivo de la alimentación durante este periodo, es precisamente lograr que esta sea oportuna, precoz y completa, para que pueda aportar las calorías y los nutrientes necesarios de modo que el niño no se vea afectado en su estado nutricional.

El pilar fundamental del tratamiento de la diarrea son las soluciones de rehidratación oral que deben ser dadas por la madre, según lo indique su médico y una vez lograda la tolerancia oral o el cese de los vómitos, se debe restablecer la dieta habitual del niño, teniendo en cuenta que se deben disminuir las raciones y hacerlas más frecuentes hasta 5 a 6 veces al día. Estas porciones irán incrementándose progresivamente a medida que el niño se sienta mejor. Igualmente se irá aumentando la consistencia de los alimentos, siempre teniendo en cuenta las preferencias del niño y el acceso a los alimentos del grupo familiar.

Alimentación en menores de 6 meses: mantener la alimentación al seno materno y reponer las pérdidas con soluciones de rehidratación oral. Bajo ningún concepto administrar bebidas carbonatadas o para deportistas, por su gran concentración de azucares, que empeoraran la diarrea. Si el bebe no recibe lactancia materna, deberá ofrecérsele la misma formula láctea que venía recibiendo, sin diluirla. No deben usarse la soya ni las formulas especiales, a menos que lo indique el pediatra por alguna condición especial del bebe.

Alimentación en mayores de 6 meses: si recibe lactancia materna, debe mantenerse y continuar la alimentación complementaria como la había planificado su pediatra. Si el niño recibe formula láctea, debe darle la misma que venía recibiendo, sin diluirla. Debe evitar el uso de azucares refinados, así como de alimentos ricos en fibra como la remolacha, acelgas o espinacas y se debe administrar proteínas de alto valor, sobretodo pollo y carne magra. Pueden administrarse en forma de puré y colados o sopas espesas y fortificarlos con harina de maíz o arroz. No ofrecer durante este periodo alimentos nuevos y es importante recalcar que no debe endulzar con azúcar ni miel. Al mejorar el apetito, se puede ofrecer una ración adicional a la que ya recibía, para evitar la pérdida de peso.

Alimentos recomendados: Ricos en pectina y dextrinas, que se encuentran  en la mayoría de los vegetales y tubérculos: arroz, plátano, papa, ocumo y ñame, así como guayaba, manzana, durazno y zanahoria. Puede usarse yogurt por su aporte de probióticos naturales.

Alimentos no recomendados: evitar aquellos con alto contenido de azucares y sodio, como refrescos,  jugos azucarados, bebidas para deportistas y caldos de pollo sintéticos. Las gelatinas usadas ampliamente, no tienen valor proteico ni calórico y más bien son altas en azucares, por lo que debe evitarse su uso.

 

Y RECUERDE SIEMPRE GUIARSE POR LAS RECOMENDACIONES DE SU PEDIATRA

Autor entrada: Lorena Duque

Pediatra- Puericultor. Docente de Pre y Post Grado.
Twitter: @darfelduquemd @svpplara.

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