Aprender jugando

“Todos los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando en la primera etapa de vida (de 0 a 6 años).” Francesco Tonucci

El juego es una actividad muy normal en los niños, sin embargo muy pocos saben, que es a través del juego que los más pequeños aprenden y desarrollan habilidades físicas y cognitivas.

Durante muchos años el juego y las implicaciones que tiene para el desarrollo humano ha sido objeto de estudio para muchos psicólogos en el caso de Karl Groos (1902), filósofo y psicólogo; el juego es una preparación para la vida adulta y la supervivencia. Por su parte Piaget (1956) señala al juego como parte de la inteligencia del niño. Piaget asegura que los niños aprenden por imitación y divide el desarrollo cognitivo en etapas:

La etapa sensomotriz comprendida desde el nacimiento hasta los dos años. En esta etapa según Piaget el niño aprende cosas del entorno a través de las actividades, la exploración y la manipulación.

Una segunda etapa conocida como la etapa pre operativa que va de los dos a los seis años aproximadamente, nos muestra a un niño creativo que representa el mundo a su manera los juegos, imágenes, lenguaje y dibujos son surrealistas sin embargo el niño actúa como sí creyera en ellas.

Una tercera etapa o la etapa operativa o concreta a partir de los seis o siete años hasta los once, el niño puede desarrollar un número limitado de procesos lógicos, especialmente cuando se le ofrece material para manipularlo, sigue algunas instrucciones

No es sino a partir de los doce años, se dice que las personas entran a la etapa del pensamiento operativo formal y tienen capacidad para razonar de manera lógica y formular y probar hipótesis.

Los juguetes deben transmitir experiencias

En 1919 Rudolf Steiner, crea l aprimera escuela basada en el método que denominó Waldorf.

Los fundamentos de la pedagogía Waldorf se reducen a la creencia, de que el ser humano es una individualidad de espíritu, alma, y cuerpo, cuyas capacidades se despliegan en tres etapas de desarrollo muy similares a las descritas por Piaget. La primera de ellas, de los 0 a los 7 años, la segunda de los 7 a los 14 años, y finalmente, de los 14 a los 21.

Los primeros siete años se basan en la imitación natural como medio de aprendizaje, el segundo,utiliza la  imaginación y el arte, el tercero en la búsqueda de la verdad y lo real.

En la pedagogía Waldorf los  juguetes deben proporcionar vivencias en el consciente del niño de manera que más tarde, éste pueda relacionarlas con conceptos y por tanto desarrollar sus capacidades intelectuales, los elementos de juego deben estar diseñados para estimular actividad creativa y sensorial del niño: el tacto, el movimiento, el equilibrio.

Es importante que el contenido del juego infantil hasta los siete años consista en conocer su medio ambiente a través de toda una serie de vivencias repetidas. Estas experiencias ricas e intensas en el jugar van a facilitar una transición del percibir hacia el pensar, por ello los Juguetes Waldorf deben cumplir con algunos criterios básicos que permitan al niño descubrir, crear y soñar.

Cuanto más naturales y más simples los juguetes, ¡mejor!:

Telas y cintas

Telas de tejidos naturales, de algodón, de seda. Y cintas de ganchillo de lana o algodón.

Elementos que  parecen que no son nada, mucho menos un juguete,  sin embargo dan un juego increíble a los niños, materiales que son indispensables para el juego libre.

Materiales naturales

Los mejores juguetes son los naturales

 

Conchas, piedras, maderas, semillas, raíces,…, cualquiera de estos elementos naturales dispuestos en cestas en algún rincón de la casa o de las aulas permiten una infinidad de posibilidades en el juego.

Las experiencias que el niño obtiene con los sentidos del tacto, de la vista y del olfato son de un valor inestimable para su crecimiento intelectual y cognitivo.

 

Puzzles y construcciones de madera

Los puzzles creativos preferiblemente de madera plantean un desafío al niño, buscan que este sea capaz de encontrar un orden armónico en los colores y el encastre exacto de las formas de sus piezas. Estimulan la resolución de problemas y fomentan la creatividad.

 

Las muñecas

Muñecas complices de la infancia

 

Preferiblemente  sencillas con una suave expresión en el rostro,  potencian la imaginación y fantasía de los niños, factores clave para el desarrollo de su creatividad. Para un niño o una niña, la muñeca es un compañero, un amigo muy próximo a su corazón. Le acompaña en todas sus andanzas, a la hora de dormir y  en sus juegos.

 

 

Bloques de cera para colorear, acuarelas para experimentar el color y cera para modelar.

Todos estos materiales, típicamente están pensados para desarrollar  los sentidos de los niños. Los niños puedan pintar con colores fácilmente, y consiguen efectos interesantes,  con trazos firmes o experimentando con los efectos sorprendentes que producen las acuarelas. Modelar figuras con sus manos les permite pasar de la fantasía de sus ideas a figuras tangibles.

“Jugar para un niño es la posibilidad de recortar un trocito de mundo y manipularlo” Francesco Tonucci

 

 

Autor entrada: Yoly Soledad Perez Albuysech

Mujer, madre, psicólogo de profesión y publicista de vocación. Fiel creyente de la importancia del buen trato a los niños en la sociedad y luchadora por el empoderamiento de la mujer en su vida.

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