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Para el padre (o madre) del niño no vacunado que expuso mi familia al sarampión:

Tengo una serie de sentimientos fuertes creciendo en todo mi cuerpo en este momento. Hacia mi familia, me siento extra protector como un papá oso. Hacia ti, padre que no crees en las vacunas, siento rabia y frustración escoge la opción que prefieras. A estas alturas ya todos hemos escuchado del brote de sarampión que […]

La nutrición durante el embarazo

Sin lugar a dudas, hablar de nutrición hace alusión a salud y calidad de vida. Desarrollar buenos hábitos de alimentación y aplicar estrategias para el manejo del estrés (entre otros hábitos saludables) son factores ampliamente reconocidos como de vital importancia para lograr un buen estado de salud. Estas afirmaciones no pueden ser más acertadas cuando hablamos de embarazo.

En la sociedad moderna las mujeres desempeñamos múltiples roles simultáneamente. Somos estudiantes, empleadas, empresarias, gerentes de nuestros hogares. El embarazo podría vivirse como una etapa en la que estamos inmersas en múltiples obligaciones y altos niveles de estrés. Estos factores asociados a una posible “alimentación deficiente” pueden tener gran impacto en el desarrollo del bebé en formación y en su nacimiento.

A continuación, compartiré con ustedes las principales recomendaciones que desde mi experiencia personal y profesional son indispensables para llevar un embarazo saludable:

1.- Inicia el consumo de suplementos de ácido fólico y vitaminas del complejo B al menos 3 meses antes de iniciar el embarazo: Es la mejor forma de prevenir defectos del tubo neural, el cual se forma durante los primeros 28 de la gestación, cuando aún no sabemos que estamos embarazadas. El ácido fólico interviene en la replicación del ADN y por ende en la formación de nuevas células y tejidos. Entre los alimentos fuente de ácido fólico se encuentran el plátano, la naranja, los vegetales de hoja verde oscuro y las lentejas.

2.- Asiste a consulta con un nutricionista desde el inicio de tu embarazo e incluso antes: Esto te permitirá conocer cuál es el rango de aumento de peso aceptable según tu estatura y estado nutricional previo, monitorear tus valores de laboratorio y ajustar tu alimentación a tus requerimientos, rutinas y preferencias individuales; así como prevenir o manejar adecuadamente posibles complicaciones en el embarazo relacionadas con la alimentación como la diabetes gestacional o la hipertensión arterial. También te prepara para iniciar la lactancia materna después del parto.

3.- Planifica tus comidas con antelación y mantén horarios fijos para cada una de ellas: Tómate un día a la semana para diseñar tu menú de acuerdo a tu capacidad de compra, almacenamiento y preparación. Es preferible adelantar la cocción de algunos alimentos durante unas horas a la semana que dejar de comer los alimentos que necesitas por caer en la improvisación. Respetar horarios fijos todos los días para tus comidas favorece tu metabolismo y evita los indeseables períodos de ayuno prolongados.

4.- Incluye en tu alimentación diaria alimentos de todos los grupos: Los carbohidratos (cereales, granos, tubérculos) son la base de la alimentación, la mejor fuente de energía que podemos consumir. Por ninguna circunstancia debes excluirlos de tu dieta. Deben estar presentes al menos en las tres comidas principales del día. Las proteínas (Carnes, pescado, huevo) son indispensables para construir sangre y tejidos de calidad. Las grasas (Aceites, semillas oleaginosas) forman parte de la pared de todas las células, imagina entonces lo importantes que son. Lo indicado es consumir grasas de origen natural  ya que protegen los vasos sanguíneos y el corazón y le aportan ácidos grasos de calidad a las células de tu bebé.  Los vegetales (frescos y preferiblemente crudos, en tus almuerzos y cenas; combinando uno de hoja verde y otro de color rojo o amarillo) y las frutas (Preferiblemente enteras, sin agregar azúcar, al menos 3 veces al día) resultan indispensables para un buen aporte de vitaminas y minerales.

5.- En cuanto al ejercicio: Si ya estás habituada a una rutina de ejercicio físico continuarla durante el embarazo generalmente no representa riesgo. Todos conocemos de casos de deportistas que continúan su práctica deportiva durante esta etapa, e incluso participan en competencias. Dependerá del tipo de actividad física que realices, de tu deseo particular y de la opinión de tu médico tratante. Si por el contrario, no has sido muy amiga del ejercicio, tal vez el embarazo no sea el mejor momento de iniciar una actividad deportiva formal, pero si podrías disfrutar de caminatas diarias o de sesiones de yoga ó pilates prenatal para principiantes.

6.- Nutre tu alma y la de tu bebé: Reconéctate con tu esencia femenina y con el maravilloso poder que nos ha otorgado la naturaleza para gestar una vida. Desarrolla alguna actividad o hobbie en la que tengas la oportunidad de hacer aflorar tu parte artística o creativa. Habla diariamente con tu bebé, llámalo por su nombre y dile cuánto lo amas. Cuéntale cosas que forman parte de tu rutina. Descríbele algunos ruidos cotidianos. De acuerdo a la fe que profeses, solicita la asistencia de Dios; la virgen o los ángeles para que tu embarazo sea feliz y sano y para que hagan de tu bebé un ser de bien y paz.