//Copie y pegue esta etiqueta en la sección del HTML. ====================================================
>

El balance > la conexión entre tu cuerpo y mente

Están súper de moda los retos como el de #100happydays  y otros en la misma línea,  en los que cada día compartes una fotografía que te haga feliz, en la redes sociales. Comenzar alguno de ellos, es una decisión personal, que requiere de  tu voluntad en la búsqueda de tu propósito y  la convicción pues […]

Como comenzar un estilo de vida mas saludable (Actívate)

Tienes tantas cosas de que ocuparte al final del día caes, textualmente en picada a tu cama, agotada sin fuerzas o eléctrica sin poder conciliar el sueño, y para definirte la palabra (sedentaria) no pasa por tu mente.  ¿Cómo vas a serlo si tu no paras? De la misma manera que conoces tu tipo de […]

El ABC de la lonchera escolar: ¿Que debe llevar para hacerla nutritiva y saludable?

El regreso a clases es una fecha especial en todos los hogares. Implica retomar rutinas importantes en casa para que la continuidad del proceso de aprendizaje en nuestros hijos sea lo más armónico  y provechoso posible y no interfiera con el resto de nuestras actividades. Para evitar que la vuelta de los niños al colegio […]

La nutrición durante el embarazo

Sin lugar a dudas, hablar de nutrición hace alusión a salud y calidad de vida. Desarrollar buenos hábitos de alimentación y aplicar estrategias para el manejo del estrés (entre otros hábitos saludables) son factores ampliamente reconocidos como de vital importancia para lograr un buen estado de salud. Estas afirmaciones no pueden ser más acertadas cuando hablamos de embarazo.

En la sociedad moderna las mujeres desempeñamos múltiples roles simultáneamente. Somos estudiantes, empleadas, empresarias, gerentes de nuestros hogares. El embarazo podría vivirse como una etapa en la que estamos inmersas en múltiples obligaciones y altos niveles de estrés. Estos factores asociados a una posible “alimentación deficiente” pueden tener gran impacto en el desarrollo del bebé en formación y en su nacimiento.

A continuación, compartiré con ustedes las principales recomendaciones que desde mi experiencia personal y profesional son indispensables para llevar un embarazo saludable:

1.- Inicia el consumo de suplementos de ácido fólico y vitaminas del complejo B al menos 3 meses antes de iniciar el embarazo: Es la mejor forma de prevenir defectos del tubo neural, el cual se forma durante los primeros 28 de la gestación, cuando aún no sabemos que estamos embarazadas. El ácido fólico interviene en la replicación del ADN y por ende en la formación de nuevas células y tejidos. Entre los alimentos fuente de ácido fólico se encuentran el plátano, la naranja, los vegetales de hoja verde oscuro y las lentejas.

2.- Asiste a consulta con un nutricionista desde el inicio de tu embarazo e incluso antes: Esto te permitirá conocer cuál es el rango de aumento de peso aceptable según tu estatura y estado nutricional previo, monitorear tus valores de laboratorio y ajustar tu alimentación a tus requerimientos, rutinas y preferencias individuales; así como prevenir o manejar adecuadamente posibles complicaciones en el embarazo relacionadas con la alimentación como la diabetes gestacional o la hipertensión arterial. También te prepara para iniciar la lactancia materna después del parto.

3.- Planifica tus comidas con antelación y mantén horarios fijos para cada una de ellas: Tómate un día a la semana para diseñar tu menú de acuerdo a tu capacidad de compra, almacenamiento y preparación. Es preferible adelantar la cocción de algunos alimentos durante unas horas a la semana que dejar de comer los alimentos que necesitas por caer en la improvisación. Respetar horarios fijos todos los días para tus comidas favorece tu metabolismo y evita los indeseables períodos de ayuno prolongados.

4.- Incluye en tu alimentación diaria alimentos de todos los grupos: Los carbohidratos (cereales, granos, tubérculos) son la base de la alimentación, la mejor fuente de energía que podemos consumir. Por ninguna circunstancia debes excluirlos de tu dieta. Deben estar presentes al menos en las tres comidas principales del día. Las proteínas (Carnes, pescado, huevo) son indispensables para construir sangre y tejidos de calidad. Las grasas (Aceites, semillas oleaginosas) forman parte de la pared de todas las células, imagina entonces lo importantes que son. Lo indicado es consumir grasas de origen natural  ya que protegen los vasos sanguíneos y el corazón y le aportan ácidos grasos de calidad a las células de tu bebé.  Los vegetales (frescos y preferiblemente crudos, en tus almuerzos y cenas; combinando uno de hoja verde y otro de color rojo o amarillo) y las frutas (Preferiblemente enteras, sin agregar azúcar, al menos 3 veces al día) resultan indispensables para un buen aporte de vitaminas y minerales.

5.- En cuanto al ejercicio: Si ya estás habituada a una rutina de ejercicio físico continuarla durante el embarazo generalmente no representa riesgo. Todos conocemos de casos de deportistas que continúan su práctica deportiva durante esta etapa, e incluso participan en competencias. Dependerá del tipo de actividad física que realices, de tu deseo particular y de la opinión de tu médico tratante. Si por el contrario, no has sido muy amiga del ejercicio, tal vez el embarazo no sea el mejor momento de iniciar una actividad deportiva formal, pero si podrías disfrutar de caminatas diarias o de sesiones de yoga ó pilates prenatal para principiantes.

6.- Nutre tu alma y la de tu bebé: Reconéctate con tu esencia femenina y con el maravilloso poder que nos ha otorgado la naturaleza para gestar una vida. Desarrolla alguna actividad o hobbie en la que tengas la oportunidad de hacer aflorar tu parte artística o creativa. Habla diariamente con tu bebé, llámalo por su nombre y dile cuánto lo amas. Cuéntale cosas que forman parte de tu rutina. Descríbele algunos ruidos cotidianos. De acuerdo a la fe que profeses, solicita la asistencia de Dios; la virgen o los ángeles para que tu embarazo sea feliz y sano y para que hagan de tu bebé un ser de bien y paz.

La introducción de nuevos alimentos al bebé:

 Alimentación consciente para la calidad de la salud futura de nuestros hijos.

La alimentación y nutrición del bebé es un proceso que se inicia desde la concepción. En el vientre materno el bebé en formación depende de la alimentación de su madre para recibir los nutrientes que requiere para su óptimo crecimiento y desarrollo, sobre todo en los primeros 28 días durante los cuales se forma el tubo neural. Igualmente es importante vigilar tanto el peso como las reservas de micronutrientes como el ácido fólico, el hierro y el calcio.

Después del nacimiento y hasta los 6 meses de edad, el bebé debe alimentarse exclusivamente con leche materna. Sólo a partir de esta edad debe iniciarse el proceso de alimentación complementaria o introducción de nuevos alimentos, ya que a partir de esta edad la leche materna no cubre todos los requerimientos de energía y nutrientes de nuestros hijos.

Igualmente es a partir de los 6 meses cuando se considera que el bebé está fisiológicamente apto para recibir nuevos alimentos.  Una de las señales más importantes es la salida de los primeros dientes (los dos frontales inferiores) y la capacidad para sentarse solos. Internamente,  se produce el cierre de la barrera gastrointestinal (el intestino se hace más eficiente al filtrar nutrientes) y el riñón ya es capaz de filtrar a un 60 u 80% de la capacidad total de adulto (por esto último es especialmente importante no utilizar sal ni condimentos artificiales en las comidas de nuestros bebés).

Si observamos cómo se desarrolla la introducción de nuevos alimentos al bebé según la medicina tradicional china, el primer alimento se ofrece a los 6 meses, o cuando ya aparecen los primeros dientes. Este primer alimento es agua de arroz tostada. Se lo dan a los bebés por un mes, y si no hay ningún tipo de señal de intolerancia después de eso le ofrecen zanahoria cocida.

Los principios de la medicina tradicional china que datan del año 2600 A.C, sostienen que el cuerpo funciona diferente a como nos enseñan en las escuelas de medicina de occidente. El cuerpo se enferma cuando se rompe el equilibrio interno en nuestro cuerpo, representado por los 5 elementos de la naturaleza: Agua, tierra, fuego, madera y metal sometidos a la influencia de las fuerzas de la energía Yin y Yang. Su premisa principal es la de prevenir enfermedades. Sus libros de pediatría afirman que el sistema digestivo de los niños es inmaduro desde el nacimiento hasta aproximadamente los 6 años. Por lo tanto la introducción de nuevos alimentos es un proceso muy cuidadoso, se hace sin prisas. La carne por ejemplo se le ofrece al niño cuando aparecen los primeros colmillos que generalmente salen a partir de los 15 meses y pueden tardar en salir hasta los 22 meses.

Para todos los niños, el proceso de dentición es el mismo, pero en occidente manejamos premisas muy distintas en la alimentación. Ignoramos por completo o hemos dejado de lado este útil conocimiento ancestral para dar paso a la sistematización en las rutinas de alimentación, incluso asumiendo como normales procesos que no son para nada cónsonos con la maduración y el desarrollo de los órganos y sistemas de nuestro bebés. Estamos como apurados porque el bebé coma, y de paso, muchas veces recurrimos a productos industrializados para cubrir sus necesidades por comodidad. Se nos olvida que sus órganos y sistemas son inmaduros. Los niños a partir de los 6 meses necesitan un proceso de introducción de nuevos alimentos bien llevado, con conciencia y guiado por un nutricionista que asesore adecuadamente a la familia.

El sistema renal del niño es especialmente sensible a daños por la alimentación. La capacidad gástrica del recién nacido es de aproximadamente 20 cc y aumenta a 200 cc al llegar al año de edad. El páncreas aún no es capaz de segregar todas las enzimas que requiere la digestión final en el adulto. Es sólo a partir del cuarto mes de vida que este órgano empieza a formar las enzimas necesarias para digerir los cereales. El hígado está aún en proceso de maduración de muchas de sus funciones metabólicas como la capacidad de formar y degradar la glucosa (que es el azúcar más simple que resulta de la digestión de los carbohidratos), aún no fabrica todos los ácidos biliares que se requieren para la adecuada digestión de las grasas. Las proteínas se filtran con mucha facilidad porque el intestino también está en proceso de perfeccionamiento de sus funciones y esto puede generar alergias e intolerancias graves cuando no se cuida el “cuándo”, el “que”, el “cómo” y el “cuánto” le doy a mi bebé las tan esperadas carnes.

En fin mi intención no es darles una clase de fisiología digestiva, pero si recordarles porque es importante hacer la introducción de nuevos alimentos con conciencia, sin prisas y respetando a ese cuerpecito aún en formación.

Se espera que al año de edad el bebé pueda incorporarse a la mesa familiar y compartir las preparaciones que consume el resto de su familia. Sin embargo este es un proceso muy individual que debe respetar los tiempos dictados por la velocidad de maduración de su sistema nervioso, digestivo y renal.

La alimentación complementaria bien llevada es imprescindible para tener a futuro niños sanos. Y sobre todo, niños con más posibilidades de expresar todo su potencial genético en la edad adulta. El crecimiento que se dá en los dos primeros años de vida es importante y no se logra otro aumento igual de estatura en todo el resto de la vida. El sistema nervioso central se desarrolla en forma importante durante los 3 primeros años de vida. Es muy importante entonces asegurarnos de hacer lo correcto en cuanto a la alimentación desde los 6 meses hasta al menos los 3 años.

El niño debe ser guiado durante este proceso por su madre y familiares cercanos, favoreciendo el ambiente y los estímulos que requiere para incorporar no sólo nuevos alimentos sino también otras consistencias y utensilios, haciendo de cada comida un momento de agradable aprendizaje que moldearán hábitos alimentarios de por vida. La idea es que el bebé conozca y se adapte gradualmente al sabor, color, y olor natural de los alimentos, disfrutando la experiencia y sin que se le produzcan daños a su organismo.

En mi próximo artículo les comentaré más sobre este tema tan controvertido e importante para la salud futura de nuestros hijos.

Mi hijo no come!!

En esta guía encontrará pautas para hacer más llevadera la “temida” hora de comer. Cuando una madre oye el llanto de su bebé, de forma automática se liberan hormonas que provocan la producción de leche en los pechos para alimentar a su cría. Esto puede explicar por qué resultan muy angustiantes los problemas de alimentación […]