Disacáridos-Intolerancia a la Lactosa

Los Disacáridos, son un tipo de glúcidos (azucares), conformados por dos moléculas de carbohidratos simples, es decir, dos moléculas de glucosa o una de glucosa y galactosa o una de glucosa y fructosa, en nutrición infantil es de gran importancia el disacárido Lactosa, cuya casi única fuente es la Leche. Se digiere en el intestino delgado por acción de las Disacaridasas, las cuales se localizan en la porción más superficial del recubrimiento intestinal (mucosa intestinal) y tenemos la disacaridasa especifica para la estructura de la lactosa de la leche humana, que es diferente a la lactosa de otros mamíferos, como por ejemplo la lactosa de la leche de vaca que tiene una configuración tipo alfa. También tenemos disacaridasas especificas para digerir la Sacarosa (azúcar de mesa) y maltosa.

Cuando las disacaridasas faltan, no es posible realizar la digestión y se presenta la intolerancia, es decir la ausencia total o parcial de disacaridasas produce la Intolerancia a los Disacáridos, que es una mal digestión y la más común es la intolerancia a la Lactosa, y esta se produce por disminución del número de enzima disponible, por lesión total o parcial de la mucosa intestinal, la forma más frecuente es la adquirida, secundaria a la destrucción que produce el Rotavirus, algunos parásitos, el exceso de bacterias en el intestino y otros como la Enfermedad Celiaca, también la alergia intestinal, el cual destruye las células de la mucosa intestinal y así disminuye la capacidad de las personas de digerir la lactosa, también puede ser de origen congénito, o primaria.

La congénita es muy poco frecuente y consiste en que los niños nacen con una ausencia parcial o total de la enzima Lactasa (disacaridasa específica) por lo que le es imposible digerirla y su consumo produce un cuadro de diarrea severo y riesgo elevado de muerte, como ya se describió es muy poco frecuente. Los déficit primarios son de dos tipos uno, el de los prematuros menores de 35 semanas de gestación, que por su inmadurez no han alcanzado el grado de desarrollo de la mucosa intestinal y el tardío que se presenta a partir de los 5 años de edad y como su nombre lo indica está programada la persona para perder la capacidad de digerir la lactosa, generalmente comienza a partir de los 5 años de edad, con una actividad de Lactasa menor del 10%, algunas poblaciones a nivel mundial son completamente intolerantes a los 18 años, como habitantes del Suerte Asiático y comunidades autóctonas de Norteamérica.

La manifestación clínica cardinal es la diarrea liquida, la distensión y dolor abdominal, flatulencia, enrojecimiento e irritación alrededor del ano y vómitos, que se presentan posterior a la ingesta de algún alimento que contenga lactosa, en el paciente pediátrico la diarrea es lo más frecuente, en el paciente mayor, puede ser la flatulencia, incremento de la frecuencia de evacuaciones, siendo estas más blandas de lo habitual (dependerá del grado de intolerancia y la cantidad de lactosa ingerida). Muchos pacientes mayores adolescentes y adultos que portan intolerancia, con el tiempo aprenden a saber cuanta es la cantidad de lactosa que pueden ingerir, sin que les cause manifestaciones y limitan la ingesta.

Ante cualquier manifestación, como diarrea, vomito, fiebre, distención abdominal, eritema la lesión perianal que se presente lo recomendable es acudir al médico, para que haga una evaluación exhaustiva del caso y así pueda realizar el diagnostico adecuado y de esa forma indique la terapéutica más adecuada, lo que sí es muy importante es iniciar inmediatamente en casa la prevención de la deshidratación y esa se logra ofreciendo Suero Oral o mayor cantidad de líquidos al paciente

Autor entrada: Rafael J. Santiago P

Médico Cirujano (ULA), Pediatra y GastroPediatra. Twitter: @rafaeljsantiago Mail: rafaeljsantiagop@yahoo.com

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