Educación Sexual

Educación Sexual: Una Necesidad, Una Opción y un Derecho.

Educación Sexual: Un Derecho

“Los jóvenes tienen derecho a los servicios de salud reproductiva y la información al respecto. Los estudios han demostrado reiteradamente que la educación sobre la sexualidad y la educación no acrecientan los comportamientos irresponsables. Por el contrario, ayuda a los jóvenes a adoptar decisiones responsables y saludables” Thoraya Obaid, directora general del UNFPA. Día mundial de la población, 2003

¿Qué es la Educación Sexual?

La Educación Sexual es el proceso vital mediante el cual se obtienen y transforman, formal e informalmente, los conocimientos, las actitudes y los valores respecto a la sexualidad en todas sus manifestaciones, que incluyen desde los aspectos biológicos y  aquellos relativos a la reproducción, hasta los asociados al erotismo, la identidad y las representaciones sociales de los mismos. Es especialmente importante considerar el papel que el género juega en este proceso. UNFPA 2.003

La educación sexual es una propuesta educativa que debe incluir todos los elementos de la sexualidad humana: el cuerpo, los sentimientos, las emociones, las actitudes y  comportamientos, los valores sociales, el placer y los derechos humanos asociados a la sexualidad.

La educación sexual debe ser universal, es decir, llegar a todas las personas; debe iniciarse en el hogar y la comunidad, continuando en todos los niveles de la enseñanza académica y no académica.

La Educación para la sexualidad debe ser entendida como un derecho de la niñez, la juventud y la población en general, ya que la sexualidad es educable y forma parte del potencial humano a desarrollar en la niñez y en la juventud. Una educación que no incluya la educación sexual, simplemente no puede llamarse educación integral.

En nuestro país Ley Orgánica de protección de niños, niñas y adolescentes (LOPNA) en su Artículo 50. Salud Sexual y Reproductiva. Expresa

“Todos los niños y adolescentes tienen derecho a ser informados y educados, de acuerdo a su desarrollo, en salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos”.

El Estado, con la activa participación de la sociedad, debe garantizar servicios y programas de atención de salud sexual y reproductiva a todos los niños, niñas y adolescentes. Estos servicios y programas deben ser accesibles económicamente, confidenciales, resguardar el derecho a la vida privada de los niño, niñas y adolescentes y respetar su libre consentimiento, basado en una información oportuna y veraz. Los adolescentes mayores de 14 años de edad tienen derecho a solicitar por si mismos y a recibir servicios.

Autor entrada: Mariana Maza

Licenciada en Trabajo Social, en Tesis del Post Grado en Seguridad Social, Ejecutora de Programas en Salud Sexual y Reproductiva desde el año 2.001, actual Directora Ejecutiva de PROSALUD

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