Intolerancia a la lactosa

Muchas madres se ven preocupadas al principio de la lactancia cuando sus bebés presentan dificultad para la digestión u otros síntomas, sin saber que pueden estar presentando rechazo o intolerancia la lactosa. Pero para  poder comprender porque el bebé rechaza la leche materna empecemos por conocer ¿qué es  la lactosa?.

La lactosa es un tipo de azúcar (es un disacárido natural o azúcar doble), compuesto de glucosa y galactosa, que se encuentra en la leche de vaca y materna y otros productos lácteos. El cuerpo necesita una enzima llamada lactasa para digerir la lactosa.

La intolerancia a la lactosa  es conocida  como  una alteración del intestino delgado en donde  no se produce suficiente cantidad de esta enzima, por lo que no se digiere la lactosa. Un bebé que nace con intolerancia a la lactosa se pondrá muy enfermo desde su nacimiento. No se desarrollará ni aumentará de peso porque no estará en condiciones de digerir la leche materna o la leche de fórmula y necesitará que le den inmediatamente una dieta especial para poder sobrevivir.

Por otro lado, si tu recién nacido, saludable en los demás aspectos, tiene deposiciones muy acuosas y muchos gases, puede tener lo que se conoce como deficiencia funcional de lactasa, lo cual significa que no puede aún digerir por completo la lactosa. Se trata de una afección transitoria que es común en las primeras semanas de vida y puede incluso persistir por varios meses.

Son muy pocos los casos de bebés que carecen de la  enzima y cuando esto ocurre se presentan

problemas a la hora de digerir la leche

Esto se puede observar desde el primer momento en que consume la primera leche materna. Cuando el recién nacido no produce esta enzima en suficiente cantidad se empiezan a producir problemas en la digestión de la lactosa. Es por ello, que el bebé comienza a padecer digestiones pesadas, diarreas, dolor abdominal  tipo cólicos, flatulencias (gases), sensación de vientre hinchado (distensión abdominal), en los casos leves.

Los bebés nacidos antes de tiempo (prematuros) a veces tienen intolerancia a la lactosa. Los niños nacidos a término con frecuencia no muestran signos del problema antes de los tres años de edad.

Algunos bebés presentan intolerancia a la lactosa de forma transitoria después de una enfermedad gastrointestinal o un tratamiento con antibióticos, lo cual puede producir daños en las paredes de cualquier aparato digestivo normal, y derivar por consiguiente en una incapacidad para producir la cantidad normal de lactasa, durante algunos días o incluso algunas semanas. (La irritación que se produce por una alergia alimenticia puede generar la misma reacción.)En los casos de total intolerancia a la lactosa se pueden producir diarreas ácidas, heces flotantes, defecación explosiva, náuseas  y  vómitos.

Los exámenes para ayudar a diagnosticar la intolerancia a la lactosa abarcan:

Prueba de aliento para lactosa-hidrógeno, Prueba de tolerancia a la lactosa, pH de las heces

Recomendaciones: Lo más importante cuando aparecen los síntomas de intolerancia a la lactosa o algún indicio de ellos es acudir al médico y que determine la afección y que alimentación debe llevar el bebé. Reducir la ingesta de productos lácteos que contienen lactosa de la dieta casi siempre alivia los síntomas. También mire las etiquetas de los alimentos para buscar fuentes ocultas de lactosa en productos no lácteos (incluso algunas cervezas) y evitarlas.

Autor entrada: Ines Ortiz Aleman

Medico Cirujano. Postgrado en Pediatría y Puericultura. Miembro activo de la SVPP desde 1995. Integrante de la junta directiva de la SVPP Filial Trujillo.

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