La vida no permite vacíos

Después de escribir mi post “Como buena hija de la Luna sentí que quedaban  muchas cosas por compartir.

Vivir la maternidad desde la soltería no implica en absoluto “maternidad en solitario”, etiqueta que he visto por allí en algunos blogs.

Si bien es cierto que ser #MadreSoltera es un reto, siento que no se diferencia en lo absoluto de la maternidad experimentada por una mujer casada, divorciada,  viuda,  incluso, para aquellas mujeres que son madres por segunda y tercera vez. La maternidad en sí ya es un reto y no necesita de un complemento que intente definirla aún más.

Luego de convertirme en mamá y con Coaching para Mamás en gestación, una de mis primeras inquietudes fue revisar qué decía el ciberespacio sobre las Familias Monoparentales. Encontré muchas páginas y blogs pero todas, o al menos la gran mayoría, estaban centradas en abordar el tema desde el melodrama o lo negativo.

Me sentí desconcertada, pues para mi, convertirme en @lamaedecamila  fue  ES y será siempre la experiencia más hermosa y maravillosa que he vivido y por lo que estaré eternamente agradecida.

Muy en contraposición a lo que he podido leer, ser #MadreSoltera no me define ni como mujer ni como madre, y mucho menos define a Camila como ser humano, es simplemente nuestra realidad, no es mejor o peor que otra, es simplemente nuestra.

No me considero valiente, como muchas personas dicen, sólo soy una mujer que se convirtió en madre y eso es suficiente para despejar todas las dudas, miedos e inseguridades y vencer todos los obstáculos que se puedan presentar.

Tampoco estoy de acuerdo con utilizar la condición de #MadreSoltera como bandera feminista, no creo necesario escudarnos en ello y mucho menos usar a nuestros hijos como trofeos para demostrarle al mundo que si podemos porque somos mujeres, pues desde mi punto de vista, podemos hacerlo impulsadas por el amor, no por una competencia de género.

Ser #MadreSoltera desde mi punto de vista no es una “condición” que te define, tampoco es un drama con el que se vive, respeto y entiendo perfectamente que en cada caso hay una historia y una realidad, en mi caso, fue una decisión que asumí en un momento determinado, otorgándole prioridad a la paz mental, espiritual y en absoluta concordancia con mis valores.

Ser #MadreSoltera es toda una aventura desde el mismo momento del nacimiento – donde los médicos le otorgan el titulo de papá a cualquier hombre que se encuentre en la habitación – hasta en el colegio – cuando descubres a las maestras desdoblándose tratando de ver cómo te preguntan: quien viene el día del padre? – lo importante es asumir cada situación con naturalidad y hasta buen humor en muchos casos.

Después de todo esto, la reflexión más importante es que la vida me ha demostrado a lo largo de estos 2años8meses (+38 semanas de gestación) que ser #MadreSoltera  no es sinónimo de soledad.

Sin pensarlo, sin buscarlo y sin pretenderlo, siempre hemos contando con  una mano amiga, no sólo en aquellas situaciones que ameritaban apoyo físico y moral (como los muchos viajes a la emergencia para atender una otitis, o aquella caída estrepitosa en el parque, o quizá  sencillamente  aquella voz amiga que te dice lo estás haciendo bien y cuentas conmigo).

Más importante aún es sentir y saber que tus seres queridos celebran contigo cada ocasión especial y cada novedad como propia, cuando cada cumpleaños y celebración en torno a Camila se convierte en la oportunidad de sentir un cariño verdadero.

Cuando en la cotidianidad  tías y tíos, madrinas y padrinos, abuelas (de sangre y de la vida) nos acompañan para todo, un desayuno dominguero, un paseo al parque, una salida a comprar las cosas del colegio.

Cuando los padrinos y madrinas se pelean por  ”figurar” entre los autorizados para retirarla en el colegio.

Ver cómo Camila entiende, que su punto de seguridad, apoyo y contención cuando necesita sentirse segura, son sus tíos (mi hermano y mi cuñado). Y todo cobra sentido cuando ella corre a sus brazos gritando desde el fondo de su corazón: papi!

Es aquí cuando entiendo que no importa lo que haya pasado, el secreto está en asumirlo con amor y humildad, en dejar fluir y hacer todo lo necesario para sanar, en entender que necesitamos ayuda, somos #MadreSoltera no SuperMan o SuperWoman, en todo caso.

Pero lo más importante es entender que no importa la razón por la que papá decidió no estar, el amor y el apoyo nunca faltará en sus vidas, porque cuando tienes muchos corazones latiendo al ritmo de ustedes, confirmarás que la vida no permite vacíos.

Autor entrada: Adriana Alfonzo Herrera

Mujer. Madre. Socióloga. Locutora. Aprendiendo a ser mamá día a día y de la mano de una experta: Camila, mi hija de 6 años. Completamente convencida de que la maternidad, no nos limita como mujeres, nos potencia!

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