MADRES REALES

Desde que comenzamos en este hermoso proyecto llamado Coaching para Mamás, hace ya poco  más de un año, he notado que muchas madres twitteras o versión 2.0 se auto denominan #madresreales.  Me llama la atención el término porque me invita a preguntarme ¿es que hay Madres irreales?,  ¿Madres de mentira?,  ¿Madres extraterrestres?. La verdad no sé a qué se refieren o de qué se quieren diferenciar?.

En  la humilde opinión de quien les escribe,  todas somos madres, simplemente eso, con realidades diferentes si, cada una con muchas virtudes y claro está con sus defectos e imperfecciones.  Me encanta leer las historias de todas esas mujeres que cada día expresan su preocupación por ser buenas madres. Esas madres que tienen la suerte de expresar cuanto aman a sus hijos con ricas comidas y que solo con leerlas sabes que la casa le huele a torta de vainilla recién horneada. Me rio mucho con las que con su inexperiencia ponen pañales al revés o hacen batidos sin tapar la licuadora. Me gustan las buenas y las #malasmadres porque al final siempre el objetivo es el mismo, brindarle lo mejor de cada una a  nuestros hijos.

Que son tan reales las madres que trabajan en una oficina y cumplen un horario, como las que trabajan desde casa o las que simplemente no trabajan. Que son tan reales las madres que emprenden como las que atienden su casa, que las madres pueden ser exitosas, que pueden salir adelante solas sin contar con el  apoyo de un hombre como las que tienen a su pareja ideal a su lado, que hay mamás que cuentan con alguien que las ayude, que hay mamás de hijos únicos y de hijos múltiples, que hay mamás muy sencillas y otras  glamorosas, que hay  mamás actrices y locutoras  y al final todas son mamás  tan  reales como tú y como yo.

Hay madres en quien confiar porque muchas son expertas en lactancia, en temas de crianza, pediatras, ginecólogas, abogadas, psicólogas, psicopedagogas  y hasta sexólogas (un consejo en esta área, nunca estará de más) y existen miles más que solo con su intuición y experiencia diaria nos brindan sin distinción esa atención y dedicación que puede darnos una amiga de toda la vida aunque nunca lleguemos a conocernos en persona o aunque nos separen kilómetros de distancia.

Cada una vive su maternidad y crianza desde una realidad diferente, realidades que pueden identificarnos en un momento determinado y que, definitivamente, no determina quién es mejor que otra. Existimos las que somos obsesivo compulsivas con el orden y la limpieza, y  las que  ver los juguetes regados no les causa mayor preocupación, las mamás que les gustan las manualidades, las que hacen ejercicios y las que la sola palabra les causa urticaria, hay mamás que viven contra reloj  y también conviven, las que les sobra tiempo hasta para ir al teatro. Hay mamás de todos los colores, olores y sabores… y son simplemente divinas porque no hay nada en el mundo mejor que ser mamá.

Allá afuera en ese mundo donde la virtualidad nos une y nos permite apoyarnos existen mujeres maravillosas desempeñándose cada una en lo que mejor sabe hacer. Es en ese mundo donde nos acercamos, donde podemos encontrar un espacio para nosotras donde podemos  conversar con los pares y sentir la libertad de expresar, sin ser juzgadas, que estamos cansadas, que no vemos la hora en que todos se acuesten a dormir, que necesitamos tiempo para ir a la peluquería, a querernos nosotras un poquito  y que necesitamos media tarde  para hablar con alguna amiga de otra cosa que no sea de pañales de loncheras o de rabietas.  Todas hemos construido esta denominada “Tribu” que ayuda a las nuevas madres y a las madres de larga data (que conste que no les dije viejas) a entender que no están solas, que existen muchas mujeres dispuestas  a ayudarles, muchas mujeres que siempre tendrán un consejo oportuno, una palabra de aliento  y una forma de darle un abrazo cuando las preocupaciones nos acosan. Que todas podemos aportar ideas y experiencias y que al final de cuentas  todas somos #madresreales.

Autor entrada: Yoly Soledad Perez Albuysech

Mujer, madre, psicólogo de profesión y publicista de vocación. Fiel creyente de la importancia del buen trato a los niños en la sociedad y luchadora por el empoderamiento de la mujer en su vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *