Para el padre (o madre) del niño no vacunado que expuso mi familia al sarampión:

Tengo una serie de sentimientos fuertes creciendo en todo mi cuerpo en este momento. Hacia mi familia, me siento extra protector como un papá oso. Hacia ti, padre que no crees en las vacunas, siento rabia y frustración escoge la opción que prefieras.

A estas alturas ya todos hemos escuchado del brote de sarampión que se originó en Disneylandia. O más exactamente, se originó a partir de una persona no vacunada que infectó a otros con la misma mentalidad. No voy a entrar en un debate sobre el movimiento anti-vacunas, la controversia sobre el timerosal (que ya ni siquiera se usa en las vacunas infantiles), o el mito de que la vacuna MMR* causa autismo (hay cambios en la química del cerebro autista antes del nacimiento).

Hablemos del sarampión por un minuto. En el pasado se extendió por todos los EE.UU. En la actualidad se considera ‘eliminado’ en los EE.UU. (no circula continuamente en la población, sólo se contrae a través de viajes fuera del país). El sarampión es altamente contagioso (> 90 por ciento infeccioso) y puede sobrevivir en el aire en una habitación e infectar a alguien dos horas más tarde. Otro hecho divertido es que el sarampión es transmisible antes de que pueda ser diagnosticado – cuatro días antes de que aparezca la erupción característica. “El sarampión es desagradable, pero las complicaciones son peligrosas. Entre 6 y 20 por ciento de las personas que contraen la enfermedad también tendrán una infección de oído, diarrea, o incluso neumonía. Una de cada 1.000 personas con sarampión desarrollará inflamación del cerebro, y aproximadamente una de cada 1.000 morirá “. Eso suena divertido!

Bueno.

Mejor me calmo.

Supongo que usted ama a su hijo igual que yo amo a la mía. Supongo que usted está tratando de tomar buenas decisiones respecto a su cuidado. Por favor, dese cuenta de que su hijo no vive en una burbuja. Cuando su hijo se enferma, los demás niños están expuestos. Mis hijos. ¿Por qué exponer intencionalmente a otras personas a su niño no vacunado y recientemente enfermo luego de visitar Disneylandia? Ese fue un acto irresponsable.

¿Por qué me afecta esto a mí y a los míos? ¿Por qué está mi familia en riesgo a pesar de estar vacunados? Me alegra que pregunte.

Cuando hablamos de sarampión, hay cuatro grupos de personas. Todos están representados en mi familia. En primer lugar, la vacuna MMR resulta en inmunidad para la mayoría de quienes la reciben. Dos dosis proporcionan protección que puede ser confirmada con exámenes sanguíneos. Mi esposa está en este grupo.

En segundo lugar, alrededor del 3 por ciento de los niños completamente vacunados no desarrollan una respuesta inmune duradera. Tienen exámenes  sanguíneos bajos y no están protegidos contra el sarampión. Aquellos en este grupo que sean expuestos, probablemente contraerán la enfermedad. Yo estoy en este grupo. Por suerte no fui expuesto.

Niños que no pueden ser vacunados

En tercer lugar, tenemos los no vacunados. Mi hijo, Eli, tiene 10 meses de edad. Él es demasiado joven para recibir la vacuna triple y por lo tanto no tiene protección. Ya sea por la negativa a ser vacunados o porque son demasiado jóvenes, los niños no vacunados expuestos tienen una probabilidad del 90 por ciento de contraer sarampión.

En cuarto lugar, hay niños como mi Maggie. Estos son niños que no pueden ser vacunados. Los niños que tienen cáncer. Niños que tienen problemas de inmunización. Finalmente los niños que son alérgicos a una vacuna o parte de una vacuna (como decir alergia al huevo). Estos niños permanecen en riesgo. Ellos no pueden ser protegidos, excepto mediante la vacunación de las personas que los rodean.

Maggie fue diagnosticada en agosto pasado con ALL – leucemia linfoblástica aguda (cáncer de la sangre). Ella ha tenido varias rondas de quimioterapia, punciones lumbares, y cirugía para el implante de un puerto (catéter). Ha sido admitida en seis ocasiones desde el diagnóstico y pasó más de tres semanas en el Hospital Infantil de Phoenix (incluyendo Halloween y Año Nuevo). Ella había sido vacunada completamente, pero no podemos continuar su inmunización hasta que el tratamiento termine. Su tratamiento terminará, son nuestras plegarias, poco después de su quinto cumpleaños, en enero de 2017.

Así es como el brote de sarampión ha complicado aún más nuestra situación: Fue un miércoles. Maggie acababa de ser dada de alta del Hospital de Niños de Phoenix después de terminar su última ronda de quimioterapia. Esa tarde fue a la Clínica de Especialidades del Valle del Este PCH para una prueba de laboratorio. Todo fue muy bien, y nos sentíamos bien hasta el domingo por la noche cuando recibimos la llamada. El miércoles por la tarde, Anna, Maggie, y Eli habían estado expuestos al sarampión por otro paciente. Nuestros dos hijos carecían de la inmunidad para defenderse contra el sarampión. La única protección disponible era múltiples inyecciones de rubeola inmunoglobulina (anticuerpos contra el sarampión). Fueron tres pinchazos para Maggie y dos para Eli. Gritaron, pero ahora tienen una cierta protección temporal contra el sarampión. Oramos para que sea suficiente.

Miedo en Vacaciones

Eli y Maggie fueron expuestos al sarampión el 21 de Enero. A pesar del tratamiento descrito, ellos podrían empezar a mostrar signos de sarampión en cualquier momento a partir de ahora hasta el 11 de febrero (21 días después de la exposición). Luego de un nuevo análisis de sangre, tanto mi esposa como yo resultamos inmunes al sarampión, pero los niños van a permanecer en aislamiento hasta el 11 de febrero.

Padre que no cree en las vacunas, gracias por desbaratar nuestras tres semanas de “vacaciones” de la quimioterapia. En lugar de descansar, debemos vigilar la aparición de síntomas de sarampión y orar para que no haya fiebre (o deberemos regresar al hospital). Gracias por hacernos cancelar nuestro viaje a la nieve este año. Maggie realmente quería ver la nieve, pero no vamos a arriesgarnos a exponer a nadie más. Dicho esto, gracias por exponer a 195 niños a una enfermedad considerada como ‘eliminada’ de los EE.UU. Sus malas decisiones no sólo afectan a su hijo. Afectan a mi familia y a muchos más como nosotros.

Por favor, perdonen mi sarcasmo. Estoy molesto y un poco asustado.

Papa Oso

Cuando tu hijo se enferma, otros son puestos en peligro, incluyendo mi hija con cáncer.

 

Nota del Editor: El autor es un pediatra en Phoenix. Una versión de esta carta apareció en su revista CareBridge para su hija enferma, Maggie.

Autor entrada: Yoly Soledad Perez Albuysech

Mujer, madre, psicólogo de profesión y publicista de vocación.
Fiel creyente de la importancia del buen trato a los niños en la sociedad y luchadora por el empoderamiento de la mujer en su vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *