Este año mi hijo me dijo que estaba cansado. No de dormir poco. Cansado de verdad. Y el origen no era él. Era el sistema que se suponía que tenía que acompañarle.
Ansiedad adolescente:
En los años 80 lo llamábamos estrés. Hoy lo llamamos ansiedad. ¿Es lo mismo con otro nombre o algo ha cambiado de verdad? Los datos dicen que sí, y bastante. Esto es lo que sabemos y lo que podemos hacer.
Ser madre de adolescentes: cuando el amor no basta
Hay días en que sientes que tus hijos se te escapan de las manos, que su silencio esconde heridas que no sabes cómo sanar.
Te agotas tratando de ser la profesional, la pareja, la hija… y al final del día, apenas te queda fuerza para ser la madre presente que anhelas.
Y aunque tengas formación en crianza, psicología o coaching, también gritas, juzgas o te desbordas… porque frente a tus hijos no eres una experta: eres una madre, con miedo, amor y corazón a flor de piel.
Lo más doloroso no es su distancia: es la culpa de no haber estado “lo suficiente”.
Pero criar adolescentes no requiere perfección… solo amor constante, incluso cuando fallas.


