Hay una conversación que se repite en consultas de psicólogos, en grupos de padres y en muchas casas en silencio.
«Mi hijo ya no me cuenta nada.» «Se encierra y no sale.» «Le hablo y parece que no estoy.»
Lo que casi nadie dice después: que todo eso es exactamente lo que tiene que estar pasando.
He escrito sobre los comportamientos adolescentes que más nos preocupan — la puerta cerrada, los monosílabos, la vergüenza de que existas, los amigos por encima de todo — y lo que hay detrás de cada uno según la neurociencia del desarrollo.
Porque hay una línea entre lo normal y lo que sí merece atención. Y confundirlas cuesta caro en los dos sentidos.
Cuando ninguna “maternidad ideal” te representa:
¿No amamantas? ¿Eres ordenada, trabajas y te arreglas? ¿Estableces límites y duermes separada? No estás fallando. Estás siendo tú. Este es un abrazo a todas las madres que ya no quieren fingir, compararse ni encajar en moldes ajenos… porque su maternidad, tal como es, ya es suficiente.
Entre dos mundos que no convencen a nadie.
Los padres en la cocina, hablando en voz baja para que no se escuche desde el pasillo. «Es que no sé qué le pasa. No tiene iniciativa. Se pasa el día en el cuarto. Le pregunto qué quiere hacer y me dice que no sabe. ¿Cómo que no sabe?
Mamá… ¿quién eres cuando ya no eres “solo mamá”?
Cuando los hijos crecen, muchas mamás se sienten perdidas, como si su propósito se hubiera ido con sus pasos. Esta sensación es más común de lo que crees: más del 40% de las mujeres en Europa entre 45 y 55 años reportan una crisis de identidad al transformarse su rol maternal. Pero no es un final: es una invitación a redescubrirte, con todos tus sueños postergados y tu sabiduría ganada. Tu maternidad no desaparece… se transforma. Y tú, mereces florecer más allá de ser “solo mamá”. Porque esta segunda fase puede ser la más auténtica de todas.
Coaching para Mamás
Somos Adriana y Yoly, psicóloga y socióloga, madres y emprendedoras, que en 2014 fundamos Coaching para Mamás tras dar a luz con solo tres días de diferencia. Hoy, diez años después y desde Madrid y Medellín, reactivamos este proyecto con la misma pasión, convencidas de que el empoderamiento materno transforma familias y sociedades. A través de redes, talleres y encuentros como @mamasrunners, hemos acompañado a miles de madres. La pandemia nos detuvo, pero no apagó nuestro sueño. Porque ser mamá en tacones no es fácil… pero sí posible, con sororidad y resiliencia.
Nuestra historia (2014)
Somos dos mamás Adriana y Yoly . Profesionales en el área social. Una, Psicóloga, otra Socióloga a quienes la vida, nos permitió vivir juntas la maravillosa experiencia de la maternidad.




