Enseñar a los niños a caerse y a levantarse:

Hemos hablado mucho, en las últimas semanas, sobre cómo acompañar a los niños en momentos de crisis grandes: pérdidas, miedo, incertidumbre. Y aunque esas conversaciones eran necesarias, hoy queremos volver a algo igual de importante, pero mucho más cotidiano: cómo se construye, día a día, la capacidad de nuestros hijos para caerse y volver a levantarse.

Porque la resiliencia no nace únicamente en las grandes tragedias. Se entrena, silenciosamente, en lo pequeño…

La pausa necesaria:

Hay un tipo de cansancio que no se nota a simple vista. No es el cansancio de no dormir, aunque también. Es el cansancio de estar en dos lugares al mismo tiempo: con el cuerpo aquí, cocinando, llevando a los niños al colegio, respondiendo correos, y con el alma allá, pegada al teléfono, esperando la próxima noticia.