Los niños no siempre tienen las palabras para explicar lo que sienten después de vivir algo tan fuerte como un terremoto, una pérdida, o el desplazamiento forzado de su hogar. A veces lo expresan con pesadillas. Otras, con un miedo repentino a quedarse solos… Esto tiene un nombre dentro de la psicología infantil: estrés postraumático, y aunque suena a un diagnóstico complejo, en realidad describe algo bastante comprensible: la forma en que el cuerpo y la mente de un niño procesan una experiencia que superó su capacidad de comprensión en el momento en que ocurrió.
Ultimas entradas
El Regreso a Clases:
Criar un hijo con criterio propio es un reto, pero duele cuando el colegio lo castiga. Descubre la dura realidad…
Tener un hijo adolescente es como subir a una montaña rusa:
Dicen que la crianza es un viaje, pero tener un hijo adolescente es como subir a una montaña rusa sin…
Spider-Man ahora surca los mares:
lo que la nueva Odisea nos recuerda sobre hablarles a los jóvenes Este año, un actor que millones de jóvenes…
Enseñar a los niños a caerse y a levantarse:
Hemos hablado mucho, en las últimas semanas, sobre cómo acompañar a los niños en momentos de crisis grandes: pérdidas, miedo,…
