Tú también hiciste el ridículo por encajar. No lo olvides.

Después de escribir sobre «farmear aura», me quedé pensando en algo que no alcancé a decir del todo en ese artículo, y que creo que merece su propio espacio: la facilidad con la que hoy, como padres, decidimos que todo lo que hacen los adolescentes está mal, es absurdo, o es señal de que «están perdidos».

Vemos un video, una tendencia, una moda nueva, y en cuestión de segundos ya la clasificamos como sin sentido. Y lo hacemos, muchas veces, sin pausar ni un momento a preguntarnos: ¿y nosotros, a esa edad, qué hacíamos?