Cuando la tragedia golpea, la mirada se nos va, casi por instinto, hacia lo que se rompió. Los escombros, las pérdidas, los nombres que ya no responden. Y es natural que así sea… Pero si solo miramos eso, se nos escapa otra parte de la historia, una que también merece ser contada, porque también es real y también sostiene: la bondad que ha aparecido en medio de todo esto.
El aquí y el ahora:
Cuántas veces la hemos escuchado. En un libro, en una terapia, en labios de alguien que quería ayudarnos a soltar la ansiedad: «vive el presente». «El aquí y el ahora». Frases que, si somos honestos, muchas veces nos han sonado casi vacías… Hasta que llega un momento como este. Y de golpe, sin pedir permiso, esa frase deja de ser un adorno y se convierte en la verdad más cruda que existe.
Las mujeres que llegaron solas:
Hay mujeres que llegaron sin red, sin movimiento político detrás y sin que nadie les abriera la puerta. Y en vez de aplaudir eso, ciertos discursos feministas las cuestionan. Esta es la contradicción que pocos quieren nombrar en voz alta.
Cuando el sistema educativo se convierte en el problema
Este año mi hijo me dijo que estaba cansado. No de dormir poco. Cansado de verdad. Y el origen no era él. Era el sistema que se suponía que tenía que acompañarle.
Ansiedad adolescente:
En los años 80 lo llamábamos estrés. Hoy lo llamamos ansiedad. ¿Es lo mismo con otro nombre o algo ha cambiado de verdad? Los datos dicen que sí, y bastante. Esto es lo que sabemos y lo que podemos hacer.
Pantallas, redes sociales y adolescentes:
Tu hijo lleva horas con el móvil y tú no sabes cómo abordarlo sin que acabe en conflicto. La ciencia ya tiene respuestas. Y hay cosas que puedes hacer esta semana.
Lo que la crianza en tribu promete, lo que oculta y lo que yo prefiero llamar de otra manera
La palabra tribu está en todas partes cuando se habla de maternidad. Y yo llevo tiempo sin terminar de sentirme cómoda con ella. No con la idea, sino con la palabra. Esto es lo que pienso.
El día que lloré viendo publicaciones de gofio
Una tarde cualquiera, unas publicaciones del Día de Canarias me devolvieron a Venezuela de golpe. Y me hicieron hacerme la pregunta que llevaba tiempo evitando: ¿qué sabe mi hijo de dónde viene?
Carta a la madre que soy
Esta carta es para la madre que da todo y luego se pregunta si fue suficiente. Para la que se equivoca y lo carga como culpa. Para la que olvidó, entre tanto querer, que ella también importa.
La adolescencia no es el problema. Es la solución.
Durante la adolescencia el cerebro atraviesa su segunda gran reorganización. No es caos ni rebeldía sin causa. Es un proceso de construcción que definirá quién será esa persona el resto de su vida. Entenderlo cambia todo.









